Antunez Plaza

Espacio para compartir esa reflexión

¿Código Acumulado? Cómo Vencer la Procrastinación si Estudias Informática


¡Hola! Enhorabuena por empezar Ingeniería Informática. Es una carrera apasionante, llena de retos intelectuales, tecnología punta y… seamos sinceros, también de momentos de querer tirar el teclado por la ventana.

Si estás en primer año, te enfrentas a un salto importante: Cálculo, Álgebra, Fundamentos de Programación, Física… la carga es intensa. Y en medio de todo eso, seguro que te has encontrado con esa voz que te dice: «Bueno, esta práctica la empiezo mañana», «Primero reviso Stack Overflow un momento» o «Necesito compilar este proyecto personal antes de ponerme con lo de clase». Sí, hablamos de la procrastinación.

¿Qué es exactamente procrastinar en tu contexto? No es vagueza, ¡probablemente trabajas un montón! Es aplazar esa práctica de programación que parece un monstruo, posponer el estudio para el examen de Álgebra, dejar para «luego» el depurar esa función que no hay manera que compile, o incluso evitar empezar el tema que te asusta porque prefieres dedicar el tiempo a otra cosa de la que te autoconvences que es más importante.

Es sustituir esas tareas cruciales, aunque a veces áridas o intimidantes, por otras que te resultan más gratificantes o sencillas en el momento (¡hola, Instagram, YouTube o ese videojuego!), sabiendo que la fecha de entrega o de exámenes se acerca peligrosamente.

En Ingeniería Informática, te enfrentas a problemas complejos que requieren concentración y a menudo te puedes quedar «atascado». Ese sentimiento de bloqueo es un caldo de cultivo perfecto para la procrastinación.

La libertad de la universidad, sin horarios tan rígidos como en bachillerato, te da la cuerda… a veces, para ahorcarte tú solo con los plazos.

¿Y cuáles son las consecuencias específicas en tu carrera? Van más allá de la nota.

  1. Académicas: Entregar código a última hora suele implicar soluciones poco eficientes, bugs escondidos, no pasar los tests, o directamente no llegar a una comprensión real de lo que has estudiado. Suspender asignaturas clave como Álgebra o Programación te puede retrasar mucho. No asentar bien las bases ahora te pasará factura en asignaturas más avanzadas que dependen de ellas (¡y mucho!).
  2. Estrés y ansiedad: La presión de tener que entregar una práctica compleja en pocas horas, enfrentarte a un IDE lleno de errores la noche antes, o ir a un examen sabiendo que no dominas la materia… genera un nivel de estrés altísimo y muy característico de esta área. La sensación de «no llego» es agotadora.
  3. Salud (física y mental): Las «noches en vela» a base de cafeína para terminar algo o pensando en que no te da tiempo pasan factura. Malos hábitos de sueño, alimentación descuidada, dolores de cabeza, espalda (¡hola, silla!)… Y el desgaste mental de luchar contra problemas complejos bajo presión puede llevar al temido burnout.
  4. Pérdida de aprendizaje y oportunidades: Al ir siempre con prisas, no tienes tiempo de entender realmente los conceptos, de experimentar o de profundizar y de por supuesto, los importantes repasos de lo ya estudiado. Te pierdes la satisfacción de resolver bien un problema complejo. Además, estás tan ocupado «apagando fuegos» que no puedes unirte a ese grupo de programación, ir a un taller interesante o desarrollar ese proyecto personal que te motiva.

¡Pero tranquilo/a! Esto tiene solución. No eres el único/a al que le pasa y, lo más importante, es un hábito modificable. Aquí van estrategias adaptadas a tu día a día como futuro ingeniero/a informático/a:

  1. Debuggea tu procrastinación: ¿Cuándo ocurre? ¿Con las prácticas largas? ¿Al estudiar teoría densa? ¿Cuando un tema te frustra? Identifica tus triggers. Entender por qué pospones algo es el primer paso para implementar una solución.
  2. Descompón el problema (Divide y Vencerás Algorítmico): Una práctica enorme asusta. Divídela: 1. Entender bien el enunciado. 2. Diseñar la estructura de datos/algoritmo (¡aunque sea en papel!). 3. Implementar el módulo A. 4. Implementar el módulo B. 5. Crear casos de prueba. 6. Depurar. 7. Documentar. Tachar cada subtarea da un subidón. Lo mismo con cualquier tema de estudio, no te sientes sin verlo en perspectiva y dividirlo en secciones de estudio que puedas ponerte como objetivos (pomodoros)
  3. La regla de los 5 minutos (o del «Commit Inicial»): ¿Pereza máxima para empezar a picar código o ver un tema? Oblígate a abrir el IDE, crear la estructura básica del proyecto, escribir la función main vacía o resolver el primer apartado de ese problema de física. Solo 5 minutos. Romper la inercia inicial es clave. A menudo, una vez ya estás sentado y arrancas, sigues ya que seguir en más fácil que ponerse.
  4. Planifica y gestiona tus procesos: Usa Google Calendar, el calendario de tu iPhone.. lo que sea, ¡pero úsalo! Bloquea tiempos: «Lunes 16-18h: Depurar Práctica 1», «Martes 10-12h: Estudiar Cálculo Tema 4». Sé realista. La Técnica Pomodoro (25~50 minutos de foco intenso, 5~10 de descanso) es genial para tareas de programación o estudio denso.
  5. Minimiza las interrupciones (Control de Hilos): Cuando te pongas a trabajar en serio: móvil en silencio y lejos, cierra pestañas no relacionadas (¡sí, también la de ese foro!), cierra Instagram/WhatsApp, todo lo que no es para la tarea, usa extensiones de navegador si caes fácil en webs concretas. Busca tu «cueva» de concentración (biblioteca, sala de estudio…).
  6. Define tus propios Milestones (Hitos): No pienses solo en la fecha final de entrega. Ponte hitos intermedios realistas: «Tener el módulo de lectura de datos para el miércoles», «Entender el capítulo 3 de Álgebra para el viernes».
  7. Recompénsate (Feedback Positivo): ¿Terminaste una sesión de estudio infernal? ¿Entregaste una práctica? Prémiate: haz deporte, mira un episodio, dedica un rato a eso personal y divertido, sal a la sala de descanso con los compañeros. Refuerza positivamente el esfuerzo.
  8. Hecho es mejor que perfecto (Principio MVP): El perfeccionismo paraliza mucho en ingeniería. No te obsesiones con el código más elegante o el algoritmo óptimo en la primera versión. Saca una solución que funcione (un Minimum Viable Product), que cumpla los requisitos mínimos. Luego, si hay tiempo, revisa y optimiza. ¡Pero entrega algo funcional!
  9. Pide ayuda (Consulta la API Humana): ¡No estás solo/a! Habla con compañeros (a veces explicar el problema en voz alta ayuda a verlo), pregunta a los profesores en tutorías (¡están para eso!), busca grupos de estudio. Atascarse es NORMAL programando y estudiando ingeniería. No es signo de debilidad pedir ayuda.
  10. Sé Compilador Amable contigo mismo: Si un día procrastinas más de la cuenta, no te compiles con errores fatales. Analiza qué pasó, aprende y resetea. Mañana será otro ciclo. La resiliencia es clave en esta carrera.

Ingeniería Informática es exigente, sí, pero también increíblemente gratificante. Gestionar la carga de trabajo y la procrastinación es una habilidad más que estás aprendiendo, tan importante como programar en C o resolver integrales.

Implementa estas estrategias poco a poco, sé constante y verás cómo no solo mejoras tus resultados, sino que también reduces el estrés y disfrutas más del camino. ¡Tienes un futuro fascinante por delante! ¡Mucho ánimo con este primer año, futuro/a crack de la informática!


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